jueves, 27 de noviembre de 2014

Tocando la nieve

Nieve de algodón

Por Angélica Lara


Hace tres años decidimos ir al Chimborazo para tocar por primera vez la nieve. Subir esa montaña fue una de las cosas más duras que he hecho, pero no me iba a rendir, debía llegar por lo menos hasta el segundo refugio y tocar la nieve. A paso lento, pero seguro. Una vez que llegamos ahí tuve que sentarme a descansar y esperar que la sangre vuelva a mí. 
Subir el nevado es una experiencia que nunca olvidaré por dos razones: toqué la nieve y casi muero en el intento. 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Montaña Rusa

Montañas rusas, pueden ser engañosas

Por Angélica Lara



Últimamente había oído sobre esas experiencias que se debían vivir por lo menos una vez, y yo no tenía ni una de esas. Siempre fui una persona muy miedosa debo admitir. Pero ese no fue el propósito de este viaje, quería pasar las vacaciones en un nuevo lugar con nuevo aire. Mi hermano lo único que pensaba era en ir a este parque de diversiones en la ciudad, aunque a mí me era irrelevante si íbamos o no, apoyé su idea para que tuviera buenos recuerdos.

Etapas de nuestras vidas

La niñez, mejor momento de la vida

Por Leiber Rivas



Sin duda alguna, la niñez es la mejor etapa de nuestras vidas, aquí es cuando somos mas felices y no nos damos cuenta, todo parece mas sencillo, no tenemos tantas responsabilidades, pero nos complicamos por cosas que parecen difíciles en ese momento.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Cuando el alma llora

Desde donde nacen las lágrimas de verdad

Por: Diana Hernández


Un martes por la mañana desperté junto a una carta que con letra de aprendiz señalaba "para la mejor hermana" aquel 3 de diciembre cumplía 17 años, y supuse que se trataría de una de las locuras de mi hermana menor, mas guarde aquel escrito para leerlo luego; pues era algo tarde para salir al colegio. 

Un nuevo comienzo


Una mañana más...
Por: Diana Hernández

Abrí los ojos y ya eran las 5 A.M. había esperado este día por mucho tiempo, mi vida había  tomado un giro de 360°, pues llegó el momento de alejarme de los míos: mis padres, mis hermanos y mis amigos; todo fue drástico, pero finalmente llegó el primer día de clases. Realmente no fue como lo pensé, nuevas caras y apocadas cortas palabras; poco a poco me acostumbré y con esta mi vida se transformó en una rutina, donde diversión era la palabra menos indicada para caracterizar mis días.